Rosas negras
Una crónica sobre la desolación y el lamento en un páramo de ausencias, donde las almas condenadas caminan entre ruinas buscando liberarse de una noche eterna.
Borrando tu huella profunda en mi alma,
bajo la luz de luna, reflejada en el bosque
Tu rostro iluminaba una sonrisa dormida,
despertando el gris profundo de la noche
Guardas silencio, vagas en un desierto
tus pies descalzos siguen la huella del viento
donde rosas negras germinan del suelo,
y la luz se extingue, perdiendo su brillo.
Sombras me persiguen, murmuran tu nombre,
el tiempo se quiebra nacen suspiros olvidados
Mis manos aun esperan que la esencia brote
entre ruinas tu y yo viviremos condenados.
Oh noche eterna, envuélvela en tu manto,
que la lluvia lave las lágrimas del pasado.
Seré ceniza en el fuego de tu recuerdo,
mi amor, eterno, permanecerá sellado.
En los abismos, ángeles caídos te esperan
sus alas negras no te salvaran aunque quieran
No habrá quien escuche tu triste quebranto
y el viento elevará restos de un amor funesto
Caminaras por pasillos donde el silencio grita,
vitrales rotos se clavarán como espinas
El corazón late, consumiendo tristezas
mientras la oscuridad consume tu esencia
Si me hiere tu ausencia, sangraré por siempre,
mi alma se despliega a un mundo ausente
Cada estrella que muere es un recuerdo perdido
cada noche profunda te hundirá en el olvido.
Oh noche oscura, líbrame de tus muros,
Que mis sueños no se tornen errantes y fríos.
Seré voz en tu templo, luz en el vacío
Que mi ser liberado se funda en lo infinito.
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