Monitor Gélido
Una crónica de lealtad absoluta y amor incondicional en medio de la adversidad, librando una batalla a muerte en la frialdad de un cuarto de hospital.
Las luces blancas parten la madrugada
El aire pesa en esta habitación
Miro tus manos pálidas, agotadas
Paso buscando el ritmo de tu respiración
Los días grises manchan el calendario
El dolor muerde, sordo y sin piedad
La medicina dicta sus pronósticos
Pasillos fríos de blanco hospital
Bebemos juntos la hiel de los diagnósticos
Pero la fuerza del espíritu no tiene un manual
Si la fatiga quiebra tu resistencia
Yo me levanto frente a la adversidad
¡Si tus rodillas ceden, yo seré tus piernas!
¡Si el aire falta, te daré mi aliento!
Esta batalla la libramos juntos
Somos acero contra el sufrimiento
No hay laberinto que nos separe hoy
Eres mi sangre, a tu lado estoy
El miedo intenta fatigarnos la mente
Cuando la fiebre no quiere ceder
Cuidas mi sueño de forma valiente
Cuando soy yo quien no puede sostener
Es un combate invisible y alejado
Tóxicos fluyen buscando sanar
¡Pero la muerte se encuentra un muro cerrado!
¡Nuestra alianza no se va a quebrar!
Aunque el cansancio nos pida su espacio
Yo tomo el peso, me enfrento al horror
¡Si tus rodillas ceden, yo seré tus piernas!
¡Si el aire falta, te daré mi aliento!
Esta batalla la libramos juntos
Somos acero contra el sufrimiento
No hay laberinto que nos separe hoy
Eres mi sangre, a tu lado estoy
El fin de la noche parece distante
El cuerpo duele, el presente es cruel
Pero mi mano es tu escudo fuerte
Yo nunca voy a soltarte
me abrazo a tu piel
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